Enero 19, 2009...9:14 am

en el rio Bhavnani

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ana2-008

 

Aunque te coman los mosquitos tienes que estar al pie, con Amma. No es facil tenerla sentada al lado, como a un comensal con quien se comparte mesa, pero ayer paso. Ella llego en el Mercedes que le ha regalado un senhor rico de India (dicen que cuando vio el coche no sabia que hacer con el y decidio usarlo un tiempo antes de darlo, venderlo, o buscarle una utilidad). Estabamos en el rio Bhavani, Baralikkadu, cerca de Coimbatore, esperando a Amma, haciendo todas las fotos que una bateria de camara de mano te permite (la agote), mirando el poso de cultura que habia en un parque tan destartalado, sucio como hermoso; lo mas parecido a hacer turismo que hemos hecho hasta el momento. Rumores, “Amma is coming”. Media hora mas tarde ella tomaba asiento en una de las gradas del rio sagrado, mirando a la inmensidad del agua. Una vez mas el mundo occidental, presente en este tour, se apretujo a su alrededor en posturas imposibles y escorzos que hacian doler las piernas. Yo estaba a un brazo extendido de ella. El equipo de sonido y la television que nos acompanhan empezaron a desparrar el aparataje de focos, micros, mesas de sonido; Amma empezo a charlar con nosotros, pidiendo que le contaramos nuestras propias historias. De entre todas, me quedo con la de Natasha, una chica de Francia, con quien he compartido algun rato, que le decia a Amma, es mi cumpleanhos, no se que hago aqui, pero gracias Amma por este cumpleanhos. Ella le conto un suenho a la Madre y esta le explico el significado. Amma suele bromear con nosotros cuando estamos en esa intimidad que ella crea. Ayer, nos puso a prueba cantando bhajans a la orilla del rio, con una literal nube de mosquitos que nos impedia ver (por suerte no picaban). Hubo momentos de risa, de ridiculo, de panico, de angustia, de que hacemos aqui, pero todos nos quedamos al lado suyo, asi y nos comieran.

 

En un momento ella nos hizo prometer que no la ibamos a seguir porque iba a dar un paseo en barca. Y bajo las escalaras hasta el agua, donde una especie de barca sombrero se convirtio en la embarcacion que ella misma dirigia con un pequenho remo. Estas barcas parecen un loto flotante y desde su loto Amma nos hacia senhales a los de la orilla.

 

Seguimos sumando momentos.

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