Tenía todos los modos de quererte
las fórmulas matemáticas, el colchón
las palomas del cauce, el puerto callado
‘l’umbracle y todos los miradores del mundo
y tenía mi rinconcito para quererte
por el reflejo del tenedor a diario
mi anillito en el dedo y tus manos
tus ojos de agua para quererte
donde mis ojos nunca tocaron,
quería quererte desde el mundo
desde los párrafos y los silencios
a pecho abierto y con los brazos
hasta quemar cada hoja de tiempo,
Fernando, tenía todos los modos
el silencioso, el cauto, el activo, el pasivo
el cariñoso, el tierno, el firme, el concreto
y sobre todo tenía un brote interno
que te quería desde donde, imposible, te quiero.

1 comentario
Junio 10, 2009 a las 5:00 pm
Qué grande eres zafia.