Diciembre 1, 2008...5:29 pm

el arte de poder escribir

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libro_abierto

Ya no escribimos como hace cien años. Ya no podemos contar que los cañones de los trabucos silban o que el campo huele a flores. Los patrones han cambiado y escribimos con referencias de libros que otros escribieron, con el encanto de los momentos románticos de todas las artes y todos los tiempos, con el refrito de las frases que rehabilitamos a nuestro tiempo, con el poso de aquella escena conmovedora o terrible de aquella legendaria película; ya no se escribe como entonces y gracias a que eso no pasa, continúan aflorando personas que se sientan delante de las libretas, delante de los ordenadores, o que llevan su pequeño bloc para recoger todas las ideas que le asaltan en el trayecto del metro a ese lugar donde ha quedado con amigos. Los referentes ni se parecen a los de Flaubert y la literatura ha adquirido, de manera pegajosa, una coletilla que le hace o no ser válida “tener vigencia”. Si conectas con tu momento presente estás en ese paradigma si por una de aquella te adelantas al futuro o eres un visionario y eres un loco. Y caigo en la propia trampa, como dice Coelho en Verónika decide morir “¿qué es la locura?”. E insisto, porque Benedetti suplica “envíanos locos señor”. Los escritores tenemos que estar ‘locos’ para querer seguir escribiendo, pero por esa locura no podemos parar y guardar los bolis, hacer off con el ordenador y meter en cajas todos los libros, que cada quien que escribe le rodean.

 

Los escritores estamos locos, sí, pero que el mundo se llene de locos de esta clase, que más allá de su ego (que algunos sí lo tienen) presentan la necesidad de contar historias, porque ni este mundo ni el que venga puede, ni podrá entenderse, sin las historias que alguien nos cuenta.

 

Contar algo a alguien, desde el hecho más cotidiano, es estar contando historias.

 

Mi querido y admirado Rafa Borrás me ha dicho que soy como un patio de recreo a los siete años y como una visita a Tiffany’s, donde según Capote nada malo te puede pasar (lo dice Audrey Herpburn) … y él que es escritor y premiado, sabe algo, porque como poco sabe decirte y llegarte, ahí donde sólo las letras saben provocar la emoción.

Sí Migue, vale te doy la razón… no puedo evitarlo y también soy escritora … como le leíste a una amiga tuya “escritor es quien escribe más de dos horas al día, pero quien escribe dos horas al día no se para a pensar en el tiempo”.

4 comentarios

  • “….no puedo evitarlo..y también soy escritora”

    Ni quieres.

    Ni deberías intentarlo.

    Ni debes avergonzarte…aunque sea a un nivel casi subliminar de tener ese don.

    Con cariño siempre… Migue

    • Migue, qué sorpresa leerte en este pequeño rincón mío que alimento a ratitos…
      Bé d’aixó no cal parlar (e lque no cal, no cal) que me tuviste dos horas repitiendo esa frase en el salón de tu casa (no sé si se acabó el vino antes de que yo asintiera)…
      Con ese mismo cariño…
      Ana

  • Lindo lo que escribes Ana, al fin encontré el blog jajaja, te sigo y te envio abrazos desde aqui, cuidate!!

  • Antonio, te sigo oniendo los dientes largos, lo se … tus palabras significan mucho (eres un compi y me has desvelado ese reportero que te habita dentro). Gracias por equivocarte de Ana… Un abrazo desde Nivali.


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