Durante estos años he sabido el significado de dar el alma a alguien. Y con el tiempo se nos ha roto, se nos rompe cada día más ese plasma interior donde nacen y mueren sentimientos. Todo son escenas del interior que nadie más alcanza y nosotros las conocemos porque esas almas fugitivas y viajeras y noctámbulas, mientras dormimos, nos siguen atando. No nos liberamos y el camino se va haciendo más anciano a golpe de aristas. Nos hacemos daño en cada encuentro, nos estamos destrozando en los recuerdos y en los pasos mal dados. No sabemos olvidarnos y nos vamos derritiendo a cambio. El tiempo no nos pasa como a todos ni cubre un estúpido velo, el tiempo nos deshace cada día más.
Soy tu sol y desde que te iluminé me buscas, pero ahora soy tu pesadilla que no te deja dormir en esa cama que marca tanta distancia entre nosotros. Todos los cuandos contigo son lugares en el tiempo, infinitos, en los que te quiero y me quieres. Y aunque hoy no deberíamos sentirnos así el uno al otro, nada muta dentro de ti, y mis parches y tapones saltan como un resorte inquieto cuando te agitas cerca. El ser humano no debería querer tanto a alguien porque es malo para la salud.
El otro día me volviste a pedir el Planeta. Y me dijiste aquella frase tan nuestra al despedirnos “te quiero, te amo, te deseo, te necesito”.
Nos hemos marcado la vida como quien garabatea algo en la madera y queda para siempre. Quererte tanto duele en lo más hondo. No lover, no friend, no podemos; y la frase de querer es poder se rompe y salta en mil astillas. El tiempo en contra, la lucha que nadie vence y que nos iguala, y todo el escenario adverso.
En el fondo de todo, simplificando, sólo somos F y A que se quieren, pero todo es excesivamente complicado.
Necesitamos otra vida para encontrarnos, para tenernos, para compensar tanto sufrido. Si el tiempo no borra, tal vez, si hay otra vida, este sentimiento de carbono que nadie quiebra resista. Y entonces nos busquemos en otro escenario, y aunque tus ojos no sean azules tal vez los reconozca y nos enamoremos de nuevo. Y sea entonces cuando te de la vida que te prometí un día.
Hace tres años que es “siempre” Tal vez pronunciarlo tantas veces se volvió una maldición y la maldición, la realidad.
Menos de un mes para tu cumpleaños y ya preparo tu siguiente regalo (recuerdo el del año pasado, pero de los otros sólo tengo flashes). Celebro que estés vivo y sé que vendrás ese día a buscarme y, donde siempre, te estaré esperando…porque no puedo evitarlo. Y es como aquellos versos de hace unos años “ es imposible no quererte”.
“the loser standing small”

