Julio 5, 2008
donde querías quedarte para siempre
Julio 1, 2008
sobre una cresta de Barcelona
Un viaje lleno de sensaciones. Desde la extrañeza de viajar con desconocidas que se iban adentrando en mí, hasta disfrutar de la paleta de colores que nos dio aquel amanecer.
Cinco en la carretera. A priori resulta un título de película, pero tan sólo era un viaje en busca del encuentro, hacia la sorpresa de la imprevisión de la que regresamos llenas de paz. Cinco, uno más uno, más tres. Al regreso éramos cinco por añadidura. 
Quiso Amma y la correcta actitud que envolvió el citroén Xsara que tengamos que recordar un trayecto salpicado de anécdotas. “Mirad que amanecer. Esto nos lo ha regalado Amma”. La voz venía de detrás y apenas si podía reconocer su nombre nuevo para mí (Rebeca), pero se convirtió en el primer canto de los muchos que nos iban a transitar durante el fin de semana. 
A la llegada a la Conrrería ya éramos nuestra propia masa que reclamaba una habitación compartida.
En las meditaciones, en los videos, hasta en el juego donde nos separaron nos hacíamos presentes. Las alumnas de Laila, Isabel y yo por libre, cinco en uno.
Ah, y no puedo obviar la frase de Loles “es que nos hemos comprado un coche y no sabemos qué hacer” mientras conducía recordando la aventura del teletack o, para nosotras, el ‘teletabi’, donde nos sentimos como auténticas provincianas en un control de autopista “corre más que entras con poca velocidad, que ésos van más rápidos” (yendo contra la barrera de control completamente bajada).
Os debía esto y ¡va por vosotras!
Junio 29, 2008
OM lokah samasthah sukhino bhavantu
Mayo 31, 2008
fragmentos de novela: Sin tacto_5
Si mi subconsciente ha trabajado esta noche por algo será. He soñado, que nos veíamos en un bar de jubilados, éramos tres personas. Habías ido casi forzado a ese lugar. Pero estabas allí, medio hecho polvo, medio tirado en la silla antigua de plástico, deteriorado por el cáncer pero con un brillo de nostalgia en los ojos. Veo difuminada a la chica que está a mi derecha, porque tú estás enfrente de ella, semiacostado en la silla, y a mi izquierda. A lo largo de ese rato en el bar, yo que no dejo de mirarte, me lanzo a tus labios. Llevas barba de un par de días, barba con claros de color blanco (porque algo de canas ya tienes) y te beso en los labios, me recuesto sobre ti impulsivamente y te beso en los labios. Me miras con cara de emoción y pena. Yo tengo una sonrisa que no se rompe y no paro de dártela. Y te beso de nuevo y, esta vez, pones tu mano derecha en mi mejilla izquierda y me retienes en tus labios. No duran mucho, pero luego te digo ¿ves como te has equivocado en este tiempo y no hay esos sentimientos que tú pensabas? ¿Ves como te quiero igual? Entonces vuelves a hacer presión con tu mano sobre mi cara para acercarme a tus labios. Yo regreso a ellos encantada. Después, teniendo cogida la mano, yo te digo “ya no me voy a ir más, ahora que ya has aceptado que nos veamos, me quedo contigo para siempre, hasta que tengamos tiempo. Quiero pasar el tiempo que tengamos porque tengo otras elecciones de vida pero la que quiero es esta, pese a que estés así, a tus limitaciones, pese a todo. La vida que quiero es contigo, y no quiero concebirla sin ti”. Sólo sonríes tierno, te emocionas y asientes mientras me aprietas la mano.
(a un click de tus dedos)
Mayo 19, 2008
a Rosa
Nunca te he regalado flores
pero ahora te las traigo a diario
no sé cuáles prefieres
siempre te llevo margaritas
y una Rosa granate al centro
sobre un coro de insectos al sol
cuando te busco y las dejo
nunca te he regalado flores
rosa roja: tu nombre y te quiero
margaritas, para recordar paseos
entre chufas, coles y patatas
una herencia de valores y de huertos
la lengua chapurreada en los rellanos
la inquietud adherida por tu culpa;
antes de darte rosas y margaritas
Ahora que no sé dónde hablarte
te regalo flores todos los días
y a cada paso me duele tu silencio.

Mayo 19, 2008
fragmentos de novela: Sin tacto_4
Estaba toda emocionada porque quería contarte algo. Me han hablado de una mujer que se dedica a abrazar a la gente. ¿No es bonito que ha hecho del abrazo su profesión? A mí me encantaría abrazarla a ella. Sabes, es que no la conozco, nunca la he visto pero me frenan el impulso la distancia, el desconocimiento y la timidez; por lo demás ya estoy extendiendo las manos. Tiene un algo en los ojos. No sé que es. Pero hay momentos que le analizo una mirada sin reveses y otros que no encuentro nada de transparencia y, con todo, si vieras como le iluminan la cara esos ojos de lo más vulgares. ¿Recuerdas que te gusta mucho el nombre de Ana? Pues se llama Amma, casi, casi… Es bajita y real, y en todas las imágenes que he visto de ella va de blanco. Parece que tenga así el alma, blanca. Es la sensación que transmite. Sé que no me entiendes, que a veces piensas que tengo momentos de enajenación. Pero tú sabes lo importante que son para mí los abrazos… Yo quisiera darle el mío a ella y sentir el suyo. Tengo la sensación de que si esos ojos me miran algo vaya a mutar dentro de mí.

Mayo 7, 2008
una gota que amasa la realidad
Tengo miedo. Me siento sola. Me he puesto perdido el vestido y ¿dónde estará mamá? Todos están quietos en el suelo y no se mueven. Todo está cubierto de agua y barro, mucho barro. Ahora no me gusta este barro antes cuando lo hacíamos nosotros en la calle sí. ¿Dónde estás mamá? Me voy a poner a llorar. ¿Y papá? ¿Mis hermanas? No veo a ninguno. Me siento triste, estoy sola. Y empezó a gimotear hasta nadar en un auténtico berrinche de pena y soledad.
3 de mayo de 2008, Irrawaddy, Myanmar (antigua Birmania)
Desde miles de kilómetros, sintiendo que soy tan humano como ellos, puedo notar como me late su dolor y su desesperación desde otra playa, otro río y otro paisaje. Es la crueldad de ser humano, tener empatía para conocer lo que otro padece. Y trágico y terrible, pero al menos, se ha convertido en un hecho para que el mundo empatice; de normal la tierra de las pagodas no existe para Occidente.
Mayo 6, 2008
una nota biográfica
Es cosa de Baco y de nuestra voluntad que pronto brindemos con cristales llenos de vino, festejando el encuentro de los recuerdos de la radio.
Es momento de buscar esa mirada en la que dices que se patina para volver a creer aquello que con tanta vehemencia he escuchado en muchas ocasiones.
Se tiene que hacer realidad esa expresión tuya “ésta se irá y cualquier día me la veo en …” esos espacios donde siento que soy muy Yo.
Y es mi deseo que un préstamo verbal tuyo se convierta en mi ticket en cada metro “una venda para lo que no quiera ver, un parche pirata para lo que quiera ver de soslayo y los ojos bien abiertos para observar y ver aquello que merece la pena”.
Hoy has sido tú quien me ha apretado a mí, aunque yo lo hiciera en las ondas cuando todos, o un porcentaje, nos oía y tú me decías educadamente aquello de “¡yo no soy médico!
Mi inquietud sigue sin ser finita y aunque tengo la vehemencia más raída espero decir, no a muchos años vista, mereció la pena, gracias por creer en mí…a ser posible delante de los micros, hablando de cultura al más puro estilo Ana Roldán; o por qué no, al nuestro propio.
Creo que sí se puede seguir patinando en mi mirada… y que repita esa frase tuya y preciosa cuando tenga ochenta y cinco y me acuerde de todos los recuerdos.
Para ti, Rafale. B, amigo y ‘apañero’ de aquellas mañanas de radio, por estar ahí; quit pro quo, un día me la dedicaste, hoy lo hago yo. Un sentido abrazo.









